R.O.A.

Esta es la sigla de la RED de OBSERVADORES del AIRE .

Muchos argentinos, la gran mayoría en verdad, seguramente ignoraban e ignoran aún hoy, la existencia de esta red.

Se trata de personas voluntarias, civiles algunos de ellos, radioaficionados, que poseen una gran experiencia en cuanto a la observación e identificación de aeronaves en vuelo y que pueden actuar como verdaderos radares humanos, ya que cubren sectores "ciegos" para los aparatos electrónicos que debido a los accidentes del terreno o al vuelo bajo de las aeronaves para no ser detectadas, no logran ser efectivos.

En Malvinas cumplieron una encomiable labor, ya que eran muchos los sectores no cubiertos por los radares electrónicos. Debieron hacerlo prácticamente a la intemperie total ya que en muchos casos las carpas que les servían de refugio pronto se destruyeron por las crueles inclemencias del clima y en otras literalmente volaron por los aires debido a terribles vientos.

Su ubicación, en alturas con pocas posibilidades de camuflarse, sumado al hecho que debían transmitir con sus equipos de radio sus observaciones, los colocaba en alto riesgo, ya que el enemigo contaba con elementos sofisticados que le permitían localizar con precisión el sitio en que se emitía la señal, de hecho en varias oportunidades fueron "a la caza" de este personal y por lo cual estos valientes debieron utilizar todo su ingenio y espíritu de combate para poder salir airosos, en uno de estos casos los individuos que integraban uno de los puestos de observación, en número de tres, se sumergieron en un pozo lleno de agua helada (nevaba y la temperatura real era de varios grados bajo cero, la que por efecto del viento reinante descendía hasta alcanzar los 20 grados bajo cero. Debieron aguardar a que el grupo de soldados ingleses se retirara luego de peinar repetidamente el sector. A nadie escapará las tortuosas consecuencias para la integridad física a que se vieron expuestos luego, totalmente mojados a merced de las inclemencias y sin posibilidades de revertir su angustiosa situación, finalmente fueron rescatados  mediante el empeño la dedicación y la valentía de la tripulación de un helicóptero que fue en su búsqueda.

Otro helicóptero de rescate debió enfrentar un sin fin de vicisitudes para localizar y rescatar a otro equipo de observadores que habían sido detectados por el enemigo y que para no caer prisioneros permanecieron escondidos en un pozo sin alimento por varios días, los ayudó el tremendo frío reinante el que pronto congeló el poncho que usaron a modo de techo para tapar el pozo y la nieve que caía unificó el paisaje haciéndolos invisibles, finalmente lograron ponerlos a salvo no sin que dos de sus integrantes sufrieran de congelamiento en sus miembros inferiores.

Estos verdaderos héroes también son ignorados, en su caso por partida doble, por el desinterés general hacia el tema Malvinas y por no saber de su existencia.