A.R.A. GENERAL BELGRANO

Su hundimiento, causas militares, políticas y sus consecuencias.

Exhaustivas investigaciones y la fehaciente documentación obtenida , nos permite echar luz sobre el controvertido caso del hundimiento del viejo crucero, luego del estudio y la comparación (como siempre realizamos)  con las versiones de ambas partes y el aporte de observadores neutrales, estamos  en condiciones de elaborar este trabajo que esperamos sea lo suficientemente claro y preciso y en el que, más que nunca, tratamos de mantener  neutralidad  y ecuanimidad para poder ilustrar convenientemente la situación.

En el apartado 14 del informe final  elevado por el Comando de la Fuerza Aérea Sur ( que se puede leer en este sitio en la opción "informes") se menciona específicamente, refiriéndose a este tema: "...La única unidad de superficie perdida, lo fue en circunstancias confusas, en la que se arriesgó la unidad más antigua de la flota, sin protección, en pos de una aventura que ya había sido abandonada en el momento del hundimiento."

Hoy, con los informes obtenidos, es posible comprender claramente y en toda su concepción, los alcances de estas expresiones.

Vayamos por partes :

El hundimiento del crucero general Belgrano, es un capítulo aparte, muy difícil de analizar  y que podría considerarse - según diversas ópticas y criterios - con cierto parangón, al hundimiento del LUSITANIA que nunca se terminó de aclarar oficialmente, esa situación viciada a todas luces de irregularidades, producto de oscuras maniobras espurias y políticas nefastas, que permitieron desembocar de lleno en la terrible conflagración mundial.

En el caso del buque argentino, como todos saben estaba navegando fuera de la zona de exclusión impuesta unilateralmente por los Británicos en derredor de Malvinas y en dirección al continente, conjuntamente con los destructores A.R.A. BOUCHARD  y A.R.A. PIEDRA BUENA exactamente  a 6 horas de distancia de la fuerza de tareas Británica y a 50 Km. fuera de la zona de exclusión.

Para ese momento estaba a punto de aprobarse un plan de paz ideado por el presidente del Perú, Don Belaúnde Terry, con la intermediación de Don Pérez de Cuellar . A Inglaterra  ( y particularmente a Margaret Thachert ) no le convenía a sus intereses políticos . Sabiendo del cariño y el sentir de la Armada Argentina por el viejo crucero, que representaba todo un símbolo se decidió su hundimiento y en forma que resultara irritante e inaceptable para la Argentina y particularmente para las mentes no muy iluminadas de los militares que integraban la junta militar que gobernaba la Argentina.

Investigaciones posteriores al conflicto revelaron la veracidad de estos conceptos, incluso por las declaraciones que realizó el propio Capitán del sumergible quién mencionó que, habían seguido al Crucero por más de treinta horas, pero que el 2 de mayo por la tarde (hora de Argentina) recibió la orden de hundirlo. Todo este lamentable episodio tiene aún más claroscuros pues distintos autores enfrascados en profundas investigaciones, descubrieron que momentos antes de radiarse al sumergible la orden de ataque, Margaret Thacher recibió la comunicación de que el plan de paz, estaba por ser aceptado por la Argentina. 

La reacción fue exactamente la esperada, la Marina , a través de su comandante el Almirante ANAYA , se retiro de toda negociación y adoptó una posición belicista definitiva, que fue acompañada por el General del Ejército Argentino y presidente de la junta militar Leopoldo GALTIERI , por su propia incapacidad resolutiva y/o analítica .-

Únicamente el comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina el Brigadier Basilio LAMI DOZO esbozó una posición mas cautelosa pero, debido a la resolución mayoritaria de sus colegas de armas debió solidarizarse y sumarse a las acciones que se emprenderían.

Siempre se sostuvo que el Crucero A.R.A. Gral. Belgrano había sido atacado fuera del área denominada "zona de exclusión" - lo que es verdad - en forma artera, sorpresiva, e injustamente  pues, según se afirmaba, no efectuaba ninguna tarea bélica específica y se encontraba retornando hacia el continente.

Ahora bien,¿ por que estaba dicha nave en esa zona junto con los destructores A.R.A. Bouchard  y A.R.A. Piedra Buena ?

Se adujo que, el vetusto crucero, por más que había sido remozado en varias oportunidades ( contaba con radar de vigilancia y lanzadores de misiles antiaéreos Sea Cat) no podía de ninguna manera ser un contrincante digno para una flota moderna como la Británica, que contaba con naves misilísticas ( antiaéreos y antibuques ) helicópteros y aviones con misiles antibuque y el apoyo de submarinos nucleares. Por todo esto, sumado a la lentitud de desplazamiento y armamento anticuado, sin sistemas de control de tiro ni capacidad de adquisición de blancos, incluso,  estaba destinado a ser retirado de servicio ese mismo año. Sus máquinas producían un ruido infernal, como para poder hacer vigilancia antisubmarina, incluso el destructor Bouchard  debido a esto, tomaba cierta distancia para poder hacer " escucha " pues se sabía que podía haber submarinos enemigos en la zona.

Las tácticas empleadas por la Armada Argentina databan de las empleadas en la primera etapa de la segunda guerra mundial. Al decir del comandante del submarino Inglés que efectuó el ataque ( el H.M.S. CONQUEROR ) fueron sorprendidos, pues luego de realizado el ataque, éste adoptó una estrategia evasiva, tratando de ponerse a salvo de la supuesta y esperada reacción de los destructores que integraban esa sección de la flota Argentina, las que por lógica la emprenderían a la caza del sumergible. Algunos tripulantes del submarino declararían luego que escucharon fuertes explosiones y que las atribuían a cargas de profundidad que - suponían - estarían lanzando los destructores, pero en realidad estas obedecían al estallido de las calderas del Belgrano.

Contrariamente a esto las naves se alejaron a toda máquina  de la zona y permanecieron así por muchas horas, siguiendo viejos conceptos impuestos y basados en experiencias de la segunda guerra en la que las llamadas "manadas"  de submarinos  alemanes daban caza a concentraciones de buques, sobre todo a los que se acercaban a la nave atacada para auxiliar a los náufragos. Claro que para el momento de los hechos que nos ocupan habían transcurrido nada menos que cuarenta años, en ese entonces no se contaba con la  tecnología  moderna  y los submarinos eran dueños absolutos de los mares  y los buques atacados lo eran en su mayoría mercantes o naves de apoyo logístico, no la emprendían con los destructores. ( Actualmente la era de los sumergibles nucleares y su avanzada tecnología vuelve a volcar la balanza en su favor ) La lógica hubiera indicado que al menos uno de los destructores con plena capacidad antisubmarina  - eso se suponía - hubiera intentado el rastreo y el ataque  al submarino permitiendo que el segundo destructor actuara en la recuperación de los náufragos, en última instancia  uno podía realizar esta tarea y el segundo actuaría de forma disuasiva ante un posible nuevo ataque submarino, de superficie o aéreo, permitiendo el mejor desenvolvimiento de las naves de rescate. La actitud asumida por los buques Argentinos, no permitió socorrer a los sobrevivientes como debía haberse hecho e incrementó el número de víctimas, que resultaron muertos en muchos casos por congelamiento debido a la extrema baja temperatura reinante esa  noche y la falta de atención médica oportuna, los rescatados lo fueron al otro día . Esto habla de la negligencia de la Armada Argentina para actuar en auxilio de sus propios integrantes y fue destacado por el enemigo .

Los sobrevivientes, muchos heridos y con importantes quemaduras debieron permanecer muchas horas a la deriva en las balsas que en principio estaban atadas entre si, pero debido al fuerte viento reinante esa noche con ráfagas de 100 Km por hora y con un encrespado mar con olas de mas de  5 mts debieron cortase las cuerdas para evitar que las balsas zozobraran, muchas fueron arrastradas cientos de kilómetros dificultando su localización .

Cuando se organizó la búsqueda de las mismas, se sufrió otra catástrofe, pues el itinerario llevó a una de las naves a adentrarse en la zona de exclusión; el aviso A.R.A. SOMELLERA  fue detectado y atacado por un helicóptero Sea King Inglés que realizaba tareas de detección antisubmarina el que pidió apoyo e inmediatamente se lanzaron desde dos naves de combate que se encontraban en las inmediaciones dos helicópteros Lynx  configurados  con misiles antibuque Sea Skua. De resultas del ataque,  la nave se hundió,  pereciendo sus  tripulantes (Posteriormente, una fuente Argentina muy confiable, nos aseguraría que este navío no se hundió, aunque esto no lo pudimos confirmar).  En tanto no muy lejos de allí helicópteros similares y en idénticas condiciones atacaron al aviso A.R.A. SOBRAL que realizaba tareas de búsqueda y rescate de pilotos de Canberra que habían sido derribados y se habían eyectado,  para extender luego su tarea a la búsqueda de sobrevivientes del Belgrano. En  éste ataque la nave sufrió muy importantes daños, murieron su capitán y seis de sus tripulantes, no obstante a pesar de ser considerado como destruido por el enemigo, logró( no sin ingentes esfuerzos realizados por su tripulación ) llegar a puerto.

El crucero Gral BELGRANO sufrió una serie de circunstancias que lo condenaron definitivamente, el hecho de tener sus máquinas en estado lamentable que producían mucho ruido, lo hacía altamente detectable para cualquier sumergible, de hecho, fue localizado y seguido durante cinco días,  a expreso pedido de Londres, donde se maquinaba la situación que luego, determinaría el ataque y hundimiento. El no contar con elementos de detección submarina, la falta de previsión y apoyo entre la propia flota  y la desafortunada coincidencia en el ataque con la maniobra que realizó la nave de virar 280º a estribor lo que permitió que los torpedos disparados por el submarino en forma paralela,  al tomar a la nave en forma casi  perpendicular hizo que los mismos impactaran uno a proa y otro a popa lo que incrementó el efecto destructivo.

Y aquí se abre otra polémica: La Armada Argentina sostuvo que el ataque se realizó con torpedos TigerFish MK24 con cabeza nuclear lo que justificaría el rápido hundimiento, producto de la terrible destrucción, solamente el torpedo que impactó a proa la partió barriendo 15mts  de la misma, el blindaje del Belgrano oscilaba según la zona de 37 a 100 mm de acero.

En tanto la Royal Navy sostiene que se emplearon anticuados torpedos MK8 de la 2da guerra mundial, aduciendo que la destrucción y el rápido hundimiento sólo es atribuible al lamentable estado en que se encontraba la nave, en menos de 10 minutos el buque había escorado 15º y en 20 minutos lo había hecho en 30º,  fue atacado y hundido, según los Ingleses a los 55º 27 latitud Sur  y 61º 24 longitud Oeste y a 50 Km fuera de la zona de exclusión  y lo fue en ese momento pues ya se estaba acercando a aguas poco profundas que dificultarían el accionar del submarino nuclear y potenciaría su probable detección .

Los Británicos sabían que el hundimiento del Belgrano produciría un efecto similar al que produjo en Gran Bretaña  el hundimiento del HMS HOOD por parte de los Alemanes en la 2da guerra mundial.

El comandante del Belgrano, el Capitán de Fragata HECTOR BONZO explicaría posteriormente en sus palabras la imposibilidad de salvar la nave por el motivo de que fue destruido todo el sistema de generación de energía ya que las explosiones interesaron partes vitales.

En estas explosiones perecieron en forma instantánea 250 de los tripulantes, el número total de víctimas fatales entre muertos y desaparecidos, ascendió a 323.

 

El Estado Mayor del Comando Naval había decidido, luego del análisis de la situación a finales de Abril de 1982 la organización de una Fuerza de Tareas Especial

Componían la misma a saber : 1º grupo integrado por el Portaaviones A.R.A.25 de Mayo, las Corbetas : A.R.A.  Guerrico, A.R.A. Drummond, y A.R.A.  Granville y el Destructor  (C42) A.R.A. Santísima Trinidad.

El 2º grupo : Destructor (C42) A.R.A. Hércules  y los Destructores A.R.A. Piedra Buena, A.R.A. Bouchard, A.R.A. Segui   y  A.R.A. Py 

El 3º grupo : El Crucero A.R.A. Gral. Belgrano

La función asignada en particular al crucero, era  la de patrullar la zona de la isla de Los Estados y sus adyacencias (canal de Beagle) para evitar que alguna nave inglesa circulara libremente por esa zona, a la vez que actuara en forma disuasiva y/o intimidatoria sobre Chile, por el entonces diferendo limítrofe que se mantenía con esta Nación.

Servicios de inteligencia de la Armada lograron obtener datos confirmados de que, por el Canal de Panamá había hecho su ingreso al Océano Pacífico, un destructor inglés, escoltando a un petrolero de igual bandera, lo cual hacía presuponer que la fuerza de tareas británica, tenía claras intenciones de utilizar el extremo sur del Pacífico, para acceder y/o efectuar operaciones en el área del Teatro de Operaciones Malvinas.

Ante esta circunstancia se decidió que el grupo3 se integrara con los destructores  Bouchard  y  Piedra Buena,  junto al Crucero Gral. Belgrano.

Con esta acción se perseguía la obtención de los siguientes fines:

a) Otorgarle a esta sección mayor poder de fuego con la incorporación de los mencionados destructores que portaban lanzadores de misiles Exocet y colocarlos casi en una posición de igualdad con naves inglesas de similares características y para el caso de que por la zona circularan naves sin el aporte del sistema misilístico- no todas los poseían - las condiciones serían francamente favorable para el grupo argentino. No debemos olvidar que el Gral. Belgrano poseía baterías de cañones de un calibre desusado en la actualidad, de hecho eran los más grandes que portara nave de guerra alguna en el mundo, en actividad, pero no contaba con sistema de adquisición de blancos ni radares de superficie confiables ni con alcance necesario, la idea era que los destructores detectaran al enemigo y de comprobar que se trataba de unidades  no misilísticas serían atacadas por el crucero que con su poder de fuego podía provocar la destrucción y hundimiento del blanco sin importar su tamaño (tal el poder de su artillería) y en el caso de unidades misilísticas, tratar de inutilizarlas como armas tácticas con el empleo de los Exocet , y confiar al crucero la finalización de la tarea. En consecuencia la labor encomendada al Gral. Belgrano no era precisamente, la de un niño explorador.

b) El otro fin perseguido, al incorporar a los destructores, era disuasivo ya que si bien estas unidades eran antiguas (ex-norteamericanas) habían sido remozadas y se le incorporaron sistemas misilísticos antibuque y antiaéreos y se presuponía que contaban con sistemas antisubmarinos también actualizados (eso pensaban los británicos, al igual que nosotros) lo que condicionaría el accionar de los submarinos  (al menos del tipo convencional, que se sabía que también operaban en la zona) y otorgaría un margen de  protección extra al  crucero. Luego nos enteraríamos que estas naves tenían - debido a la obsolescencia de sus equipos -  una limitadísima capacidad de detección para el caso de submarinos convencionales y directamente nula para  sumergibles del tipo Nuclear.

c) La tercera tarea encomendada y quizá, la que resultara a la postre decisiva en cuanto a la suerte del crucero, surgió de un error de interpretación en cuanto al desarrollo de los acontecimientos, en el área operacional Malvinas. La inteligencia (?) de la Armada argentina interpretó el ataque británico a las islas,  como una tarea en la que dicha fuerza emplearía todo su potencial y medios disponibles, y por lo tanto se encontraría "aferrada" por esta circunstancia (término militar que en este caso quiere significar que se esta seriamente comprometido en la realización de un fin y se pierde capacidad de reacción para desempeñar otra función) Se sabía además que la flota inglesa estaba dividida en dos secciones principales, uno al E-N/E  de Puerto Argentino y otro al E-S/E  de dicho sector. Fue entonces cuando se decidió llevar adelante, lo que la Fuerza Aérea menciona como "una aventura" en su informe.

Este consistía en un ataque a la flota británica en un movimiento de pinzas, haciéndolo por el Norte, la sección  que integraba el 25 de Mayo con su grupo aéreo, y el conjunto de naves escolta correspondiente, en tanto por el sur, lo haría la sección de la que formaba parte el crucero Gral. Belgrano. Para ello se le ordenó a este grupo que pusiera proa a Malvinas, por lo cual navegaron hacia el S-S/E paralelo a la zona de exclusión dispuestos a ingresar decididamente  en la misma, por el sector catalogado por la cartografía del TO Malvinas, como banco Burdwood. Esa zona tiene la particularidad de que en su extensión la profundidad del mar promedia los 50 metros, lo que dificulta considerablemente el accionar de los submarinos  nucleares de ataque. ( no fue casual su elección) Llegaron a ubicarse a menos de 200 Millas de la flota Británica que operaba al S/E de Malvinas, y dentro del aérea de cobertura de la aviación inglesa.

Es en esos momentos que se da la circunstancia a la que se hace mención en una sección de nuestro sitio, en la cual se pretendió lanzar un ataque aéreo sobre la flota británica y resultó imposible debido a la ausencia de viento en la zona, lo que impidió a las aeronaves el poder decolar del portaaviones.

 Sea por que los Ingleses advirtieron esta maniobra,  o por circunstancias que  encuentran respuesta en lo táctico, la Flota británica se desplazó de las posiciones que sostenía hasta ese momento y colocaba al grupo de tareas argentino, en franca desventaja. Inmediatamente se radió la orden de abandonar la misión antes encomendada y retornar a ocupar posiciones  anteriores, esto para el grupo del Belgrano significaba  virar 180º  y regresar hacia el área denominada "Julián" para luego dirigirse al área "Luis"(términos que definían áreas específicas próximas a la zona de exclusión). y que se nombran cuando se transcriben en documentos publicados en distintos medios (Malvinas Trama Secreta por ej.)

Es aquí  cuando el cúmulo de circunstancias imperantes decide el triste destino del crucero.

Como mencionamos anteriormente, se recibe la orden de abortar la misión, pues se comprueba que el enemigo no se encontraba aferrado y disponía de toda su capacidad de respuesta, lo cual colocaba en serio riesgo a la flota propia.

Fuera de la zona paralela al denominado banco Burwood, se ingresaba a sectores cuya profundidad promediaba los 3.000 mts. áreas estas aptas para el desempeño de los submarinos nucleares, que se sabía que el enemigo poseía en la zona, la formación que adoptaba el grupo era  de rumbos cambiantes y velocidades oscilantes ( 11 - 14 nudos) para las tres naves, (igual que lo hacían los convoyes de la 2º guerra mundial) a fin de no presentar un blanco uniforme.

En tanto se desarrollaban las negociaciones, Gran Bretaña, a través de su ministerio de guerra, llevaba adelante distintas apreciaciones y teorías, que apuntaban en una dirección y podemos sintetizarlas de la siguiente manera.

La presencia de la flota argentina en los sectores que habían ocupado, revestía un serio riesgo para la fuerza de tareas Británicas, si bien las mismas habían sido abandonadas, nada indicaba que de presentarse la oportunidad no se reiteraría la amenaza.

El  grupo del Belgrano, era a la sazón el más conflictivo por tres razones:

1º ) Se encontraba en el probable camino de paso de buques de apoyo y/o logísticos provenientes del Pacífico,  que obligaría  a efectuar las travesías necesarias con fuerte escolta, lo que implicaba distraer para esta tarea, fragatas que eran muy necesarias en el frente de operaciones.

2º) Se verían seriamente limitadas y a su vez detectadas las probables comunicaciones marítimas de apoyo logístico, a efectuarse en Chile.

3º) La fuerza de tareas Británica, tendría siempre latente, como una espada de Damocles sobre su cabeza,  la amenaza de un ataque desde el Sur, ante la primera oportunidad propicia.

Las conclusiones a la que arribaron los expertos Ingleses, hablaban de la eliminación de dicha amenaza, mediante el empleo de la acción directa. En el análisis puramente militar el blanco seleccionado debía ser, uno o quizá, por que no, ambos destructores, a los que se los consideraba,  erróneamente, con plena capacidad operativa, pero sopesando las distintas alternativas,  desde el punto de vista político, el Gral. Belgrano era sin lugar a dudas, la presa que presentaba los mejores atributos para convertirse, en lo que a la postre fue; el nexo desencadenante del conflicto.

Las razones argumentadas eran que:

a) Un ataque con un submarino nuclear, daría muestra acabada, del potencial de la Taks Force

b) Sumado a lo anterior, si dicho ataque se perpetraba sobre el viejo crucero, la reacción argentina sería exactamente la que se produjo, dado  que, en el seno de la marina Británica, se tenía pleno conocimiento de lo que este buque, representaba desde el punto de vista emblemático para la argentina. 

Los resultados perseguidos eran los siguientes:

1º) Eliminar un potencial riesgo para la Taks Force.

2º) Despejar el necesario tránsito marítimo por el extremo Sur hacia el Pacífico

3º) Quitarle a su aliado (Chile) la presión psicológica que significaba la presencia de este grupo de tareas en la zona austral.

4º) Comprobado el potencial riesgo de la amenaza submarina, la Argentina probablemente decidiera retirar, definitivamente  su flota de superficie (cosa que en definitiva ocurrió)

 5º)No menos importante, la alejaría definitivamente de la mesa de negociaciones  que, estaba resultando poco conveniente para los Ingleses.

Como se  podrá apreciar todas las circunstancias, tanto las políticas como las militares, apuntaron inexorablemente al viejo crucero. Aquí cabe también una reflexión expuesta por un investigador reconocido, ¿ por que la armada decidió enviar con el crucero Gral. Belgrano a dos destructores sin capacidad de detección antisubmarina, teniendo conocimiento que, en la zona, era altamente probable la presencia de submarinos ingleses?

En general fuentes militares consultadas fueron coincidentes en que al menos, uno de los modernos destructores    (clase 42) que poseía la armada debió integrar esta sección, si bien con ello no se puede asegurar que el ataque no se hubiera podido llevar a cabo, al menos se tendría la plena seguridad de que, se habría intentado cuanto estaba al alcance, para asegurar la acción y la supervivencia de los elementos empeñados, aún arriesgando una unidad moderna.

Probablemente en este punto toma importancia la apreciación de que el Belgrano jugó un papel de "distracción o señuelo" en las acciones militares de la flota argentina, confiando en el hecho de que los británicos irían a su caza, otorgándole más libertad al resto, para llevar  adelante las acciones que, en definitiva no pudieron realizarse.

Por todo lo anteriormente expuesto, pensábamos titular esta nota, refiriéndonos al Gral. Belgrano como

"¡ NI TAN INOCENTE, NI TAN CULPABLE !"

¡JUZGUE  UD. !

Sobre este croquis publicado por algún medio gráfico de la época, en la que se destacaba la zona de exclusión en torno a las Malvinas, merced al asesoramiento de nuestro colaborador en el área marítima , Sr. Eduardo Echazarreta, Suboficial Principal Submarinista de la Armada Argentina en 1982 (hoy retirado) nos marcaba el derrotero aproximado que llevó a cabo el Gral. Belgrano, la cruz grande, indica el lugar del hundimiento, las cruces pequeñas dentro de la zona de exclusión indican la ubicación de las dos secciones de la flota Inglesa. En rojo se marcaron las islas Argentinas Lenox Picton y Nueva, hoy bajo dominio de Chile. Obsérvese la ilógica situación en la que una nave que deba desplazarse por el Canal de Beagle hacia el puerto Argentino de Ushuaia, debe atravesar una zona marítima bajo soberanía de otra Nación. 

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COMENTARIO

Nadie va a una guerra como a un juego deportivo, en lo que lo importante no es ganar, sino competir. La premisa de la guerra dice que el fin, justifica los medios, así ocurrió siempre, y la realidad nos presenta innumerables ejemplos a través de toda  la historia de la humanidad.

Normalmente el agredido o perdedor (víctima ?) presenta al agresor como "violador de derechos y hacedor de actitudes vandálicas", pero no asume que en una guerra hay dos bandos, y sólo existe la diferencia de calificativo, según el curso de los acontecimientos. Asumir otra actitud, significa caminar por la delgada línea que separa la candidez de la estupidez, o lo que es aún peor, el cinismo.

Por ejemplo, Gran Bretaña justificó, - mediante las declaraciones de un vocero gubernamental - el bombardeo aéreo a Darwin, aduciendo que en el lugar, existía un depósito de NAPALM,  que podía ser usado contra la tropa inglesa, sorprendiéndose por la "desleal" actitud del enemigo, al pretender el empleo de este elemento, en el conflicto, ya que se lo consideraba una actitud antihumana, y lo hizo sin que se le sonrojara el rostro, después de que, tan sólo horas antes, utilizaran  para bombardear Puerto Argentino, bombas Beluga 755, expresamente prohibidas por la convención de Ginebra por idénticas razones.

No olvidemos que la Argentina, merced a la nefasta actuación de sus gobernantes de turno, llevó irresponsablemente el conflicto "Malvinas" al plano militar, y una vez inmersos en ese contexto, sólo cabe aceptar su desarrollo y consecuencias.

El movimiento de tropas, su desempeño y actitud en un campo de batalla es una circunstancia que no guarda relación con los derechos, o las motivaciones que llevaron a su desarrollo, la razón no otorga  ventajas, ya que las mismas surgen del empleo preciso de las tácticas y de la estrategia militar.

Es por ello que debemos medir las actitudes, declaraciones y opiniones con una vara que contemple el criterio, las motivaciones y el fin perseguido por los intervinientes.

Los muertos en el hundimiento del Gral. Belgrano son una cruel herencia que nos toca vivir a los argentinos, pero comprendamos que para los británicos, familiares, amigos o simples compatriotas , resulta igualmente dolorosa la muerte y/o desaparición de seres queridos que se desempeñaban en el Sheffield, el Antrim, el Coventry, el Atlantic Conveyor, el Sir Galahand, el Sir Tristan, la Plymounth, la Antílope, la Arden. la Argonaut, etc. etc. etc.

Para todos ellos, sin excepción: Q.E.P.D.

 

ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE

En el diario LA NACIÓN de Buenos Aires con fecha 25 de abril de 2005 se publicó una nota titulada "UN CRIMEN DE GUERRA TODAVÍA IMPUNE" Su autora, Alicia Pierini, se desempeña como "Defensora del Pueblo" en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires. En ella, la misma se refiere al hundimiento del ARA Gral Belgrano  como: "Un crimen de guerra, un acto injustificado y violatorio de los derechos de quienes luchaban entonces y del derecho humanitario." En otro párrafo de su extensa nota menciona:"A veintitrés años de la brutal agresión inglesa, violatoria del derecho internacional ¿como es posible que nuestro país no haya exigido con denuedo que se tuviera en cuenta este crimen de guerra cometido en aguas internacionales contra un millar de conciudadanos?". Hace mención por otra parte a la repetida y consabida posición del crucero, fuera de la zona de exclusión y de que el mismo no representaba riesgo para la flota británica.

Si bien algo de razón le asiste, según nuestra opinión (más neutral y analítica que la parcializada y apasionada posición de la señora Pierini)  aceptamos que no todo lo expuesto es real, más bien formó parte de la propaganda que llevó adelante la junta militar de ese entonces, y la pauta de lo acertado de nuestro análisis surge de una carta publicada por el mismo diario con fecha 2 de mayo de 2005 y que firma nada menos que el Almirante Enrique Molina Pico, ex jefe del Estado Mayor General de la Armada .

El susodicho Almirante envía la carta en respuesta a la nota antes mencionada y decidimos reproducirla textualmente y en toda su extensión por considerar que la misma es ampliamente aclaratoria y fija posiciones que compartimos y que fueron expuestos hace ya muchos años por nosotros en nuestro trabajo al respecto.

 

CRUCERO GENERAL BELGRANO

Señor director:

"La señora Pierini encuadra el hundimiento del ARA Gral. Belgrano como un crimen de guerra impune y no reclamado por nuestro país".

"Tengo la obligación de hacer público mi total desacuerdo. No fue un crimen de guerra, sino una acción de combate; Los 323 tripulantes que ofrendaron sus vidas no fueron asesinados: Murieron luchando por nuestro país, que es la máxima entrega que puede hacer un militar."

"La fuerza naval que integraba, se había desplegado para realizar un ataque a la flota británica, conformando una operación coordinada con otros grupos navales: el rumbo que tenía los alejaba momentáneamente de la flota enemiga, pues el almirante comandante estimó conveniente esperar un momento más adecuado. El Belgrano y los otros buques eran una amenaza y un peligro para los británicos".

"Su ubicación fuera de la zona de exclusión no implicaba retirarse de la guerra. Todos los comandantes en el mar habíamos recibido la comunicación británica del establecimiento de dicha área, el mensaje establecía en su parte final: < el gobierno de Su Majestad se reserva el derecho de atacar a cualquier nave o aeronave, dentro o fuera de la zona de exclusión que considere un peligro para sus fuerzas >   Dejar la zona de exclusión no era dejar la zona de combate para entrar en un área protegida."

"No fue una violación al derecho internacional; fue un acto de guerra y ésa fue la posición que como jefe de la Armada sostuve en 1995 ante presentaciones de distintos tribunales."

"Los problemas de política interna no regían la conducta de quienes combatían. La dotación del Belgrano, fue hundida consciente de sus riesgos,"

"Pensar que fueron pobremente asesinados y que no murieron en combate es ofender la memoria que merecen quienes lucharon por nosotros."

 

Extractado del reportaje realizado al Capitán de Navío Bonzo por el diario CLARÍN de la ciudad de Bs.As. en oportunidad de conmemorarse los 25 años del hundimiento del ARA Gral. Belgrano

 

 

Respuestas del Cap. Nav. Bonzo (2007):“Crimen de guerra nunca. Fue un hecho de guerra. Los actos de quienes están en la guerra, como el ataque del submarino, no son un crimen. Fue un hecho desgraciado y lamentablemente lícito. El crimen es la guerra”
 

“Nosotros estuvimos en el frente de combate y sufrimos las consecuencias. Yo desde el día 30 tenía orden de disparar y si delante de mí hubiese estado el submarino que había salido a la superficie por una avería, yo le tiraba con los quince cañones hasta hundirlo...”
 

“Llamarlo ‘crimen’ fue una acción psicológica de guerra"

“....si no tuviéramos conciencia de nuestras limitaciones humanas, y sí vergüenza en decir la verdad o celos en destacar acciones que lo merecen....si finalmente no fuéramos capaces de juzgar con objetividad y sin preconceptos, actitudes positivas o negativas...entonces tendríamos que admitir y decir, que la formación militar habría fracasado y que nuestra idoneidad profesional es deficiente...”.
 

 

Submarino nuclear HMS  Conqueror arribando a puerto inglés a su retorno de las Malvinas.

Obsérvese  la bandera pirata que exhiben con orgullo (...) 

Orgullo de ser piratas? en fin, a confesión de partes...