EDITORIAL

Abril 2009

ENTRE EL ASOMBRO Y EL ESTUPOR

 

    En el canal de Crónica televisión tuvimos la oportunidad de asistir como telespectadores a una nota que se le realizara al periodista Nicolás Kasanzew y en la que el mismo expusiera con absoluta claridad y vehemencia sus puntos de vista y experiencia personal en lo referente a la guerra de las Malvinas. Recordemos que en ese entonces se desempeñaba como periodista del canal de televisión estatal argentino y permaneció en las Islas como corresponsal de guerra.

Muchas de las situaciones expuestas por el claro y lúcido periodista no nos eran desconocidas ya que sabíamos de sus trabajos y sus notas, las que el gobierno militar de esos momentos censuraba y limitaba en sus conceptos , llegando al extremo de prohibir absolutamente su difusión y posteriormente ordenar la destrucción del material producido en las islas y enviado al continente.

Entre los muchos y acertados comentarios expresados por Nicolás en el transcurso del programa en lo referente a la equivocada actitud de los gobiernos y de las población en general, recordó acertadamente el hecho de que aunque muchos pretendan rasgarse las vestiduras, la acción de Malvinas contó en su momento con el beneplácito y la aprobación de la inmensa mayoría del pueblo argentino que, como mencionamos nosotros en algunos de nuestros comentarios, siendo un pueblo absolutamente exitista, respaldó las acciones en tanto nos sentíamos ganadores, pero bastó que se conociera la desfavorable situación que se avizoraba sobre el desarrollo de las acciones para que comenzaran a escucharse voces de crítica y protesta, aún en aquellos que hasta entonces eran exponentes del optimismo y la aprobación. Y eso se dio a todo nivel, incluido el político, nosotros publicamos en una sección de nuestra página las declaraciones de sus más conspicuos representantes quienes cambiaban su discurso y opiniones según se presentaban los hechos, y lo hacían sin ponerse colorados. Hizo también mención a la "desmalvinización" llevada adelante durante el gobierno de Raúl Alfonsín, aunque este no es el único logro alcanzado por dicho presidente ya que en su haber podemos contabilizar además  la más grande y burda cercenación practicada a nuestra soberanía con la entrega a Chile de las Islas Lennon Picton y Nueva, llevada a cabo luego de un plebiscito, hábil y oscuramente maquinado en el que se mal informó a la población en general sensibilizada por la reciente guerra, contando para ello con el voto femenino y la ignorancia generalizada de los habitantes de los grandes centros urbanos poco interesados y menos informados en los temas histórico/patrióticos y cuyos objetivos principales se sitúan casi con exclusividad en el rubro económico. (Más tarde tendrían oportunidad de preocuparse también por esto con el advenimiento de una espantosa hiperinflación de la que Raúl Alfonsín fue el responsable). Es bueno tener memoria general y no sólo selectiva. Seguramente alguien puede tomar a mal este comentario atentos al hecho del reciente fallecimiento del ex presidente, pues generalmente se tiende a recordar de los muertos sólo sus aspectos positivos como si la muerte expiara todos sus pecados, pero pensamos que la verdad se impone por sobre las circunstancias.  Tampoco durante el gobierno de Alfonsín se atendió, ni reconoció en modo alguno la situación de los ex combatientes. Se metió en la misma bolsa a todo aquel que vistiera o hubiera vestido uniforme militar, era preciso crear una psicosis antimilitar que actuara de reaseguro de su gobierno, temeroso de que un golpe  de estado produjera su derrocamiento, finalmente acosado por su propia ineficiencia y la poca paciencia de la población se vio obligado a abandonar la casa rosada meses antes de que expirara legalmente su mandato, pero el daño ya estaba hecho, la Argentina debe ser muy posiblemente uno de los pocos (sino el único) País del mundo  que desprecia a sus Fuerzas Armadas. Durante el gobierno de Carlos Menem se revirtió en parte la situación, se le otorgó una pensión y algunas concesiones a los ex combatientes, se trató en parte de pacificar la situación en general pero hoy asistimos a un nuevo capitulo de regresión en el que la política de turno plagada de incapaces y fracasados encuentra conveniente revolver y magnificar sobre errores reales o inventados del pasado para tratar de minimizar su falta de valores y crear cortinas de humo que confundan y distraigan la opinión pública. Lo único obtenido es una mejora económica en el reconocimiento de las pensiones, sin llegar al ideal, pero para asombro de los desprevenidos, desconocedores de la mentalidad que priva en nuestros gobernantes, días atrás el ex presidente(?) Néstor Kirchner  en declaraciones realizadas a un prestigioso periódico Inglés mencionó que: 

        " EL 2 DE ABRIL SE RECUERDA LA COBARDE AGRESIÓN ARGENTINA" 

 En tanto mantengamos estas actitudes inmaduras, por utilizar un término benigno, continuaremos siendo ignorantes y condenados irremediablemente al fracaso como Nación.-